Cómo escribir tu propia fábula

Cómo escribir tu propia fábula

Tips para escribir fábulas para niños

Si después de haber leído un montón de fábulas te entran las ganas de escribir la tuya para así poder publicar y enseñar a tu familia y amigos, te contamos en este post unos simples consejos para que te salga muy bien.

Busca inspiración y elige una moraleja

Ya sabes que todas las fábulas tienen una moraleja, o una lección ética para que aprendamos de ella. Elige una. Puede ser algo que hayas vivido en el colegio, en casa, en la calle o incluso de alguna noticia que hayas leído en algún periódico. Incluso algo que te pasó durante la infancia y recuerdas bien. Todas las cosas que nos pasan las podemos analizar para obtener una lección aprendida.

También te puede ayudar que leas algunos refranes para que te inspires. te dejamos algunos de ellos:

– A buen entendedor, pocas palabras bastan.
– A caballo regalado no le mires el diente.
– A enemigo que huye, puente de plata.
– A grandes males, grandes remedios.
– A la cama no te irás sin saber una cosa más.
– A la tercera va la vencida.
– A palabras necias, oídos sordos.

Decide cuál será el problema

Ya sabes que estamos escribiendo un relato corto, pero siempre tendremos que pensar qué problema va a haber en él y cómo se resolverá para que tenga sentido con la moraleja elegida.

Por ejemplo en la fábula de la la liebre y la tortuga, el problema es la carrera entre ambos.

Define tus personajes

Como bien sabes casi siempre los personajes de las fábulas son animales que hablan. Si quieres también puedes usar a personas o combinar ambos.

Lo que sí tienes que pensar es que cada animal tiene unas características propias que debes seguir. Por ejemplo, a las tortugas se las considera sabias, a las liebres rápidas, a los caballos nobles, a los perros fieles, de los elefantes se dice que tienen mucha memoria. Usa los animales según las características que más se acerquen a tu historia.

Añade la solución al problema

Al final del relato debes solucionar el problema que planteaste y que concuerde con la moraleja que elegiste. Genera interés con esta solución.

Lee tu fábula en voz alta

Esta práctica es muy buena para detectar pequeños errores que hayas podido cometer. Ya sabes, corrige lo que te suene mal y… y ya está. Ya tienes escrita tu primera fábula.

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