Las dos perras

Las dos perras

Una perra solicitó de otra permiso para echar en su choza a sus crías, favor que le fue otorgado sin dificultad alguna.

Pero es el caso que iba pasando el tiempo, y nunca llegaba el momento de abandonar la choza que tan generosamente se le había cedido, alegando, como razón de esta demora, que era preciso esperar a que los cachorrillos tuviesen fuerzas para andar por sí solos.

Pasado el tiempo se le volvió a pedir que abandonara la choza. Pasado el último plazo que ella misma había fijado, contestó arrogantemente : «Saldré de aquí, si tienes valor para luchar conmigo y con mis cachorros.»

Moraleja: 
Si dais entrada al malo en vuestra casa, os echará de ella.

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