El piloto y el marinero

El piloto y el marinero

Estaba una nave a merced de los varios y encontrados, vientos de alterado mar, y la tripulación con las lágrimas, temor y congojas de cercana muerte; serenóse de súbito el furioso temporal; continuaron bogando con próspero viento, y al punto se vio a los pasajeros., henchidos de gozo, solazarse con inusitada alegría.  Mas el piloto, aleccionado con la … Leer másEl piloto y el marinero

La muerte y el desdichado

La muerte y el desdichado

Un Desdichado llamaba todos los días en su ayuda a la Muerte. “¡Oh Muerte! exclamaba: ¡cuán agradable me pareces! Ven pronto y pon fin a mis infortunios.” La Muerte creyó que le haría un verdadero favor, y acudió al momento. Llamó a la puerta, entró y se le presentó. “¿Qué veo? exclamó el Desdichado; llevaos … Leer másLa muerte y el desdichado

El niño y el maestro de escuela

El niño y el maestro de escuela

En esta fabulita quiero haceros ver cuán intempestivas son a veces las reconvenciones de los necios. Un Muchacho cayó al agua, jugando a la orilla del Sena. Quiso Dios que creciese allí un sauce, cuyas ramas fueron su salvación. Asido estaba a ellas, cuando pasó un Maestro de escuela. Gritó el Niño: “¡Socorro, que muero!” … Leer másEl niño y el maestro de escuela

El uso de parábolas

El uso de parabolas

Hui Zi está siempre usando parábolas –se quejó alguien al príncipe de Liang–. Si Su Majestad le prohíbe hablar en parábolas, no sabrá explicarse con claridad. El príncipe asintió. Al día siguiente, el príncipe vio a Hui Zi. – Desde ahora – le dijo – haga el favor de hablar de manera directa, y no en parábolas. – Supongamos que … Leer másEl uso de parábolas

Ungüento para manos agrietadas

ungüento para manos agrietadas

En el Reino de Song había una familia que elaboraba un ungüento para las grietas en las manos; por eso, de generación en generación, se dedicaban al lavado de ropa. Un hombre oyó hablar de la cosa y ofreció 100 monedas de oro por la receta. – Hemos estado, por generaciones, en este negocio de la lavandería … Leer másUngüento para manos agrietadas

Demasiados senderos

demasiados senderos

Un vecino de Yang Zi, que había perdido una oveja, mandó a todos sus hombres a buscarla y le pidió al sirviente de Yang Zi que se uniera a ellos. – ¡Qué! – exclamó Yang Zi –. ¿Necesita Ud. a todos estos hombres para encontrar una oveja? – Son muchos los senderos que puede haber seguido – explicó el vecino. Cuando regresaron, Yang Zi preguntó al vecino: … Leer másDemasiados senderos

La lechera

la lechera de Samaniego

Llevaba en la cabezauna Lechera el cántaro al mercadocon aquella presteza,aquel aire sencillo, aquel agrado,que va diciendo a todo el que lo advierte: ¡Yo sí que estoy contenta con mi suerte! Porque no apetecíamás compañía que su pensamiento,que alegre la ofrecíainocentes ideas de contento,marchaba sola la feliz Lechera,y decía entre sí de esta manera:«Esta leche … Leer másLa lechera